Cada ocho de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer, pero si queremos cambiar la sociedad nuestras acciones educativas debemos realizarlas cada día.

En este artículo vamos a descubrir una faceta quizá menos conocida de la gran pedagoga Maria Montessori, que revolucionó la mirada a la infancia y la educación a principios del siglo XX. Lo haremos acercándonos a su libro Por la Causa de las Mujeres, que recopila varios de sus artículos sobre la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

Maria Tecla Artemisia Montessori nació en Chiaravalle, provincia de Ancona, Italia el 31 de agosto de 1870. Aunque se la conoce mayoritariamente por sus trabajos como pedagoga, estudió medicina, psicología, psiquiatría, filosofía, ingeniería, antropología y biología.  

En todos mis cursos siempre recomiendo ver el documental sobre su vida, “Una vida dedicada a los niños“, ya que es importante situarse en el contexto histórico y social de la época, teniendo muy presente que por aquel entonces, el mejor destino de las mujeres era prácticamente ser esposa y ama de casa, o, como mucho, maestra en una humilde escuela.

Con tan solo catorce años, Maria Montessori rompía ya toda expectativa de género cuando ingresó en la escuela técnica Michelangelo Buonarroti, muy interesada por la ingeniería y las matemáticas, disciplinas ocupadas generalmente por hombres. Algo que realmente llama la atención, ya que en esa edad estaría en plena pubertad.

Poco después expresó su firme convicción de ingresar en la facultad de Medicina, lo que la hizo enfrentarse a la oposición inicial de su padre, Alessandro Montessori, y a la propia Universidad de Roma La Sapienza, teniendo que incluso que interferir el Papa León XII en su admisión al decir que “no conocía autoridad capaz de negar la misión de curación de una mujer”.

El Doctor Guido Baccelli, catedrático en aquel momento y Decano de la Universidad, estaba en contra de que Montessori estudiase Medicina siendo mujer.

Tuvo que pasar primero por estudios de Biología, pero con veintiséis años logró convertirse en una de las primeras mujeres en obtener el título de Doctora por la Universidad de Roma en la Italia de finales del siglo XIX.  

Se graduó incluso con honores y defendió su tesis sobre psiquiatría, “Contribución clínica al estudio de las alucinaciones de contenido antagonista”, ante un público incrédulo y expectante.

Tal y como se explica en una de sus biografías publicada por RBA, “su empeño resultaba doblemente admirable, pues no solo se adentraba con valentía y rigor en una de las áreas más oscuras de la medicina, sino que además lo hacía como mujer en un momento histórico en el que, justamente, el concepto de locura, estaba muy ligado a los comportamientos femeninos. En el siglo XIX, de hecho, se consideraba que la insania de las mujeres comenzaba en los órganos sexuales femeninos; en el útero, para ser exactos“.

Participación en Congresos Internacionales

El mismo año en el que obtuvo el título de Doctora en Medicina y Cirugía por la Regia Universitá degli Studi di Roma (1896), formó parte de la delegación italiana que asistió al Congreso para los Derechos de la mujer que se celebró en Berlín (el International Council of Women).

En 1898 participó en el Congreso nacional pedagógico celebrado en Turín. Curiosidades de la vida, al término de este congreso, su anterior opositor Guido Baccelli, que entonces ostentaba ya el cargo de ministro de educación en Italia, solicitó oficialmente a Montessori que impartiera una serie de conferencias en Roma para alumnos y profesores de la escuela Normal de magisterio.

En 1989 Montessori presidió la representación de su país en el Congreso Internacional de Mujeres de Londres, y ese mismo año en Milán ofreció una conferencia sobre la “Caridad moderna”, en el que aparecía también el tema de la “mujer nueva”.

La Dottoressa aprovechaba evento a la que invitaban para promulgar sus ideas sobre el feminismo (práctico como decía, con vocación filantrópica).

En el año 1908 se celebró en Roma el primer Congresso di Donne Italiane, que sería de las últimas intervenciones de la Dra. Montessori como militante feminista. Una de las razones que la llevaron a esta decisión fue el hecho de que en este congreso se trató un tema que sigue siendo controvertido a día de hoy: si la enseñanza religiosa debe estar presente en la escuela. Maria Montessori era una fiel devota pero no quiso tomar partido ni posicionarse entre las católicas o las laicas ya que siempre quiso que su método estuviera por encima de la política. Otra de las razones era que la primera Casa de Niños en el barrio de San Lorenzo de Roma había abierto sus puertas en enero de 1907 y necesitaba volcar todo su trabajo en este proyecto pedagógico que empezaba a dar sus frutos de lo más interesantes.

En el primer Congreso de “Actividad práctica femenina” celebrado en Milán en el mismo año, Montessori habló sobre el empoderamiento de la mujer, pero sobre todo aprovechó este congreso para hablar de las Casas de los niños con el fin de poder ampliar contactos y extenderlas por el país. De hecho, consiguió abrir la de Milán, para la cual contó con la dirección de Anna María Maccheroni, que desde 1906 era su fiel discípula.

Su lucha por la defensa de la infancia y la educación siempre fue incansable.

La importancia de su legado

Cabe destacar el año 1906 tuvo especial relevancia en su lucha activista, ya que presentó al Parlamento italiano una petición para que aprobara el sufragio femenino en las consultas electorales. Sobre este tema, es importante decir que el voto femenino en Italia fue un proceso que se desarrolló en varias modalidades: primero, el voto administrativo; y después, el voto político. ​ En 1928 se canceló de forma absoluta el derecho a voto a causa de la dictadura de Mussolini, situación que se mantuvo hasta que se aprobó el sufragio universal en 1945, al terminar la segunda Guerra Mundial.

Montessori siempre habló del papel de la mujer en diferentes ámbitos, promoviendo un modelo de «mujer nueva», manifestando el tremendo potencial de las mujeres, artífices de su propio destino. No solo defendió el derecho de voto, sino también a la educación (más aún con las dificultades que ella misma encontró), al trato paritario en el trabajo y en el matrimonio. 

“¿El glorioso misterio de la igualdad universal excluye acaso a la mujer? Cuando se habla de los derechos y de los deberes de los seres humanos; la igualdad no debe ser sólo un absoluto categórico; o, mejor dicho, no puede ser tan solo eso, no puede ser una mera idea”.  Maria Montessori

Para conocer más sobre esta faceta de la gran pedagoga italiana, recomiendo leer su libro Por la Causa de las Mujeres, que recopila nueve artículos que reflejan la firme posición de Maria Montessori en la defensa de los derechos y la igualdad de las mujeres. 

Aquí comparto también mi vídeo para el 8M.

¿Quieres aprender más y formarte en pedagogía Montessori?

Si te gustaría conocer más a fondo y formarte en esta apasionante pedagogía que es toda una filosofía de vida, puedes comprobar si te encajan nuestros posgrados universitarios. La gran ventaja de estos programas es que la mayor parte de la oferta formativa que existe sobre Montessori se imparte por instituciones privadas. El hecho de estar avalado por una universidad (en este caso, por dos) le aporta un respaldo y garantiza un rigor académico importante.

Ambas formaciones son internacionales, se cursan online puedes completarlas desde cualquier parte del mundo.

Además, si resides en España, también puedes consultarnos sobre nuestra formación para centros educativos y profesionales de la educación, trabajamos con centros de formación del profesorado de todo el país, así como con sindicatos y también somos entidad acreditada por FUNDAE; por lo que casi todos nuestros cursos son bonificables.

Ponte en contacto con nosotros y diseñamos un proyecto a medida.

¡Te esperamos!